domingo, 8 de octubre de 2017

Eden Araque - Estafador



Sr. Araque, usted cobró un dinero por unos documentos que jamás entregó. No voy a darle ahora, el nombre que eso merece. Lo cierto es que si Dios lo permitió, debe ser porque usted necesitaba ese dinero más que yo. En ese caso, me siento complacido de haber sido el instrumento que Dios utilizó para resoverle a usted un problema. También usted, en ese momento, fue un instrumento de Dios, para algo que aún ni usted ni yo sabemos y quizás nunca lleguemos a saber. La diferencia, de instrumento a instrumento, es que a mi me va a ser retribuido con creces, mientras que a usted se le exigirán explicaciones por el daño que su irresponsabilidad haya causado.